RestoRun se conecta a tu POS, tu delivery y tu banco, y los convierte en el resultado, el flujo de caja y el food cost que hoy recién tenés a fin de mes — si los tenés.
Se conecta con DataliveFudoBistrosoft — sin cambiar tu POS.
El cierre se hace a mano, con un cuaderno, y las diferencias aparecen tarde.
Nadie sabe cuánto cuesta de verdad cada plato. Se cocina a ojo.
Llega un pago grande y recién ahí te enterás de que no había con qué.
Cruza ventas, caja y banco. Diferencias en segundos.
Por plato, con la merma incluida. No el teórico.
Te avisa antes de quedar en rojo y te dice cómo cubrirlo.
Le preguntás y hace cosas — cargá una factura con una foto.
Tu gestión real y tu vista fiscal, separadas.
Todos tus locales en una pantalla, en tiempo real.
No reemplaza tu POS, le pone cerebro: se sienta encima de todas tus fuentes y las convierte en información.
Food cost real, con criterio fiscal e inflacionario argentino — no el número teórico de un Excel.
Un asistente que ejecuta, con tus permisos y dejando todo registrado en la auditoría.
Preguntale por el plato que cayó en margen, pedile que cargue una factura desde una foto o que cree recetas. Te muestra qué va a hacer, te pide permiso y lo deja registrado.
Empezá simple y sumá módulos cuando los necesites. Sin letra chica.
67.000 locales gastronómicos en Argentina, con la rentabilidad en mínimos. Cuando el margen es de supervivencia, conocer tus números no es un lujo.
No. RestoRun se conecta al POS que ya usás — Datalive, Fudo o Bistrosoft — y las ventas entran solas, todos los días. Si usás otro sistema, escribinos: los conectores están pensados para sumar fuentes.
Cada vez que le pedís algo al asistente y te responde o ejecuta la acción, cuenta como un turno. Los planes incluyen entre 300 y 1.000 turnos por usuario por mes; como referencia, un usuario medio usa unos 150 al mes. Si te quedás corto, se pueden sumar más.
No. Solo puede hacer lo que vos podrías hacer a mano con tu usuario y tus permisos, te muestra qué va a hacer antes de hacerlo, y cada acción queda registrada en la auditoría con nombre y apellido.
Escribinos y coordinamos una demo. La conexión con tu POS se hace con un asistente de configuración y trae tus últimos días de ventas, así arrancás viendo tus propios números, no datos de ejemplo.
Sí. Los datos que cargás o conectás son tuyos: podés exportarlos y pedir la baja de la cuenta cuando quieras.
Te avisamos antes del vencimiento y, si la factura queda impaga varios días, la cuenta se pausa hasta regularizarla. Tus datos no se borran: al ponerte al día, todo vuelve a estar donde estaba.
Los precios se publican sin IVA, como es estándar en software de gestión. La suscripción es mensual y podés cambiar de plan cuando tu operación lo pida.
Coordinamos una demo con tus propios números — y si sos de los primeros locales, entrás con precio fundador.
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